Manual del perfecto dramático (versión siglo XXI)
Está claro que en esta vida las cosas
se consiguen dando unos cuantos golpes maestros a tu contrincante. Lo
importante no es que los demás sepan por qué lo es, solo importa
que se note que te ha hecho algo y que estás fatal. Por su parte tu
contrincante se comportará como un adulto, así que quedará como el
malo e insensible que es y tú como la palomita (o palomo) herida.
Punto número 1: ¡¡¡GRITA!!! Solo
puede llevar razón la persona que más se escucha en el momento de
la disputa. ¡Si no se oye a tu oponente no puede tener razón!
Además, si gritas un montón dejarás claro que eres una persona
temperamental y conseguirás que te teman y te respeten.
Punto número 2: NUNCA dejes que la
conversación se alargue demasiado, ya que podrías tener que
contestar a cosas para las que no tienes justificación. En caso de que te ocurra esto piensa en cualquier cosa que haya podido hacer mal tu oponente desde su nacimiento hasta ese momento y échaselo en cara. En caso de que no tengas nada que reprocharle y tengáis testigos invéntatelo.
Punto número 3: VETE!!! En cuanto
hayas mostrado tus dotes de dramático en la disputa simplemente
lárgate. Al poder ser ten la última palabra (si no se calla tu
contrincante utiliza el punto 1) y aléjate del problema con la cabeza
bien alta, sin mirar atrás y que lo último que vean de ti sea tu
maravilloso culo yéndose.
Punto número 4: ¡GOLPES! Muchos
muchos golpes!!! Golpea todo lo que puedas. Si abres un armario
ciérralo tan fuerte como puedas, si coges una taza tírala contra la
mesa. Lo importante es que se sepa que estás muy enfadado/a y que
esos golpes son los que darías a tu contrincante si pudieras. El
golpe maestro de este punto es el portazo, el cual explicaré más
detalladamente.
Punto número 5: CORRE y llama a tu
madre/padre/hermano/tío/primo/perro y cuéntale inmediatamente lo
ocurrido. ¡¡¡Jamás cuentes la verdad sobre lo sucedido!!! Exagera
lo que más pueda impactar y en caso de tener poco o nada que contar
inventa lo necesario para aspirar al goya al mejor director/a.
Punto número 6: LLORA. Llora como si
no hubiera mañana. No lo hagas cuando estés solo/a, sería
desperdiciar tu pequeño oro salado. Hazlo en público. Cuanta más
gente sea consciente de tu tragedia más credibilidad tendrás.
Punto número 7: ¡¡¡ATENCIÓN!!! Es
importantísimo que llames la atención de todo el que te rodea. Para
ello hoy en día tenemos herramientas fabulosas como son las redes
sociales. Publica frases “sutiles” en las que ataques a tu
contrincante. (He de puntualizar que con el entrecomillado de sutiles
pretendo decir todo lo contrario. No seas nada nada sutil.)
Punto número 8: MORROS, pon todos los
morros que puedas. Que si, que te puedes arrugar más rápido de la
cuenta, pero si no pones cara de chupar limones nadie captará tu
descontento o pensarán que ya se te ha pasado.
Punto número 9: ¡¡¡RÍETE!!!. Está
clarísimo que ante los demás no debes parecer contento/a, porque
todos los anteriores puntos quedarían anulados y se iría todo al traste. Solo has de mostrarte contento ante tu enemigo. Él tiene
que ver que tras la batalla tu eres la persona más feliz del mundo.
Si puede ser, habla en grupito y ríete a carcajadas, herirás sus
sentimientos profundamente si le haces creer que os estáis riendo de
el/ella.
Punto número 10: JAMÁS de los jamases
se te ocurra rectificar. Tu tenías razón, la tienes y la tendrás,
por lo tanto, tienes que mostrarte firme en tu idea. Si por algún
casual eres un poco tonto/a y piensas que a lo mejor no has procedido
adecuadamente ni se te ocurra disculparte. ¿Qué sería de tu honor,
de tu orgullo y de tu intachable imagen? No des tu ano a penetrar brazo a torcer .
- El portazo.
El portazo denota poder. En primer
lugar, el hecho de poder dar un portazo demuestra que tienes fuerza,
brazos, piernas, caderas o una habilidad acojonante con la que mover
una puerta y que dispones de una puerta para tal fin.
El portazo es, a efectos prácticos,
como un tortazo al tímpano, como una patada al comportamiento
racional de tu contrincante, es, sin duda alguna, el mejor colofón
para una discusión. (pareado del copón)
El portazo provoca en el enemigo un
miedo y un respeto atroces, y en ti la mayor de las satisfacciones.
Es muy importante que esto jamás se
pierda, porque perderíamos una auténtica obra de arte del
maravilloso mundo de la razón.
Y es, sin duda alguna, la mejor manera
de cerrar una puerta
*Bonus: aquí podéis ver a dos jóvenes
disfrutando del mayor de los placeres, dar un portazo.
http://www.youtube.com/watch?v=KTLC-TMfPcU
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